miércoles, 26 de abril de 2017

MUERE UN CONEJO GIGANTE EN UN VUELO DE UNITED AIRLINES



 SIMON - RIP
 Llamado Simon, el conejo de 10 meses de edad, medía 90 centímetros de largo. Hijo de Darius, el conejo más grande del mundo, con 1,32 metros, se esperaba que Simon batiera un nuevo récord, según Anette Edwards, que los crió.

Un conejo gigante falleció en la bodega de un Boeing 767 de la compañía United Airlines durante un vuelo entre Londres y Chicago, un nuevo golpe para la reputación de la empresa estadounidense.

Edwards aseguró que Simon estaba “en plena forma” y que había pasado un examen médico tres horas antes del vuelo. “Algo raro pasó, y quiero saber qué”, declaró al tabloide británico The Sun.

La criadora precisó que ya había enviado conejos “a todas partes del mundo” y que “nada así” había ocurrido nunca. Además, indicó que “el cliente que compró a Simon es muy famoso. Y está furioso”.

Para United Airlines, este incidente se produce en un mal momento, solo unos días después de desatar una oleada de indignación por haber evacuado a la fuerza a un pasajero de un vuelo con sobrerreserva.

Las imágenes grabadas por otros pasajeros de esta evacuación forzosa dieron la vuelta al mundo por internet, por lo que el director general de la compañía, Óscar Muñoz, tuvo que disculparse públicamente.

La compañía estadounidense se declaró “entristecida” por la muerte de Simon.

“La seguridad y el bienestar de los animales que viajan en nuestras líneas es una cuestión de la mayor importancia para United Airlines y su equipo encargado de los animales domésticos”, anunció.

“Estamos en contacto con nuestros clientes, a quienes les hemos ofrecido asistencia. Analizamos este problema“, añadió.

Según las cifras del ministerio estadounidense de Transporte, en 2016 murieron 35 animales en vuelos efectuados por las 17 principales compañías aéreas del país.

Con 14 decesos a bordo de sus vuelos, United Airlines es la compañía con la cifra más alta. La aerolínea transportó a más de 97.000 animales ese año. AFP

sábado, 22 de abril de 2017

CAZADOR MUERE DEVORADO POR COCODRILOS EN ZIMBABUE


LO BUSCABAN POR CIELO Y TIERRA

Una prueba de ADN ha confirmado que los restos humanos encontrados en el cuerpo de dos cocodrilos en Zimbabue pertenecen al cazador sudafricano Scott van Zyl, desaparecido el pasado 7 de abril mientras participaba en una cacería en las inmediaciones del río Limpopo.

"La dirección del Heritage Protection Group confirma con permiso de la señora Van Zyl que el ADN encontrado coincide con el del señor Scott van Zyl", anunció este grupo conservacionista, que ha participado en las labores de búsqueda, en su cuenta de Facebook.

Van Zyl, de 44 años y natural de la provincia de Limpopo (en el norte de Sudáfrica y fronteriza con Zimbabue), era dueño de la empresa de caza deportiva SS Pro Safaris, y el día de su desaparición había salido de cacería acompañado de un guía y dos perros.

El guía informó de la desaparición de Van Zyl al regresar al lugar en el que se alojaban. Los dos hombres habían partido en direcciones distintas al abandonar su vehículo durante la cacería, pero solo el guía regresó a la base de operaciones.

Asociaciones de cazadores, servicios de emergencias y colectivos conservacionistas buscaron durante dos semanas con helicópteros y equipos terrestres de rescate al cazador sudafricano.

Las tropas de las Fuerzas Armadas sudafricanas desplegadas en la frontera de Zimbabue y la Policía de Zimbabue también contribuyeron a las labores de búsqueda, informan medios de Johannesburgo.

Uno de los helicópteros desplegados encontró la mochila de Van Zyl cerca del río Limpopo -que durante algunos de sus tramos separa a Sudáfrica de Botsuana y de Zimbabue-, y sus tripulantes y la Policía de Zimbabue decidieron matar a dos cocodrilos que fueron avistados en la zona el pasado 14 de abril.

Las sospechas quedaron confirmadas al hallarse restos humanos en el interior de los animales. Las pruebas de ADN han refrendado días después que el cazador sudafricano murió devorado por los reptiles.

“Prensa Libre” de Guatemala

viernes, 21 de abril de 2017

LA VERDADERA HISTORIA DE LOS «DEVORAHOMBRES» DE TSAVO

UN SUCESO DEL SIGLO XIX RELACIONADO CON LEONES


Un estudio descubre la verdadera razón por la que dos leones mataron a docenas de trabajadores que construían una línea de ferrocarril en Tsavo (Kenia) a finales del siglo XIX

Una enfermedad dental provocó que dos leones mataran a docenas de trabajadores que construían una línea de ferrocarril en Tsavo (Kenia) a finales del siglo XIX y no la falta de presas por la sequía. La leyenda de estos felinos está reflejada en tres películas de Hollywood, entre ellas ‘Los demonios de la noche’, de 1996 y protagonizada por Val Kilmer y Michael Douglas.

Un estudio realizado por dos investigadores estadounidenses (Bruce Patterson, conservador del Museo Field de Historia Natural de Chicago, y Larisa DeSantis, de la Universidad Vanderbilt), arroja luz sobre por qué esos leones llegaron a alimentarse de seres humanos después de analizar los dientes de los felinos, cuyos restos se conservan en el Museo Field.

En 1898, el teniente coronel John Patterson disparó a los dos leones y después escribió: “Tengo un muy vívido recuerdo de una noche en particular, cuando las bestias tomaron a un hombre de la estación de ferrocarril y lo trajeron cerca de mi campamento para devorarlo. Pude oírlos crujir los huesos y el sonido de su espantoso ronroneo llenó el aire y sonó en mis oídos durante días después”.

Sin embargo, la nueva investigación, publicada en la revista ‘Scientific Reports’, sugiere que el teniente coronel pudo exagerar en sus palabras porque los dientes de los leones no muestran el desgaste que se esperaría si hubieran estado masticando huesos. “Es difícil de entender las motivaciones de los animales que vivieron hace más de 100 años, pero las muestras científicas nos permiten hacer eso”, indica Bruce Patterson, que no guarda ningún parentesco con el teniente coronel y que añade: “El Museo Field conserva los restos de esos leones. Podemos estudiarlos usando técnicas que hubieran sido inimaginables hace 100 años”.

DeSantis y Patterson analizaron la hipótesis que sugería que los devorahombres de Tsavo eligieron presas humanas porque no tenían otros alimentos que comer. La región estaba inmersa en una sequía de dos años en medio de una epidemia viral que devastó la fauna local. Algunos científicos han especulado sobre que la escasez de presas puede haber llevado a los felinos a alimentarse de humanos.

Más fáciles de cazar

Los dientes de los leones podrían ser la clave para determinar si esta hipótesis es verdadera. Si los dientes muestran mucho desgaste por masticar huesos, eso sería una señal de que los leones tuvieron que comer cadáveres enteros en lugar de carne fresca. DeSantis usó herramientas dentales para crear moldes de los dientes de los leones. Luego examinó el desgaste microscópico en 3D para analizar los microdesgastes dentales y utilizó métodos geométricos fractales para caracterizarlos. Pero, en lugar de ver superficies de dientes muy gastadas por la ingesta de huesos, los investigadores vieron lo contrario. "El desgaste microscópico de los dientes de los leones era menos complejo y ‘masticado’ de lo que se vería en un animal que come mucho hueso, como una hiena. En cambio, su microdesgaste dental es similar a lo que vería en un león de zoo", dice DeSantis. La clave es que, gracias un análisis químico de los huesos y la piel, a los leones les sobrevino una enfermedad dental severa. Es decir, tenían un absceso en la punta de la raíz de uno de sus caninos, una infección dolorosa que habría hecho imposible la caza normal.

Patterson indica que “los leones normalmente usan sus mandíbulas para agarrar presas como cebras y ñus, y asfixiarlas”, y que los de Tsavo, con la infección dental, habría afrontado el desafío de “someter y matar a grandes presas que luchan, y los humanos son mucho más fáciles de atrapar”. Aún no está claro por qué los leones no consumieron los huesos de su presa humana. Podría ser que la enfermedad dental les hiciera físicamente incapaces de hacerlo o porque los restos de las víctimas humanas fueron recuperados al amanecer por sus compañeros de trabajo antes de que los felinos pudieran devorar aún más los cadáveres. De cualquier manera, es probable que la enfermedad dental desempeñara un papel importante en esta inusual racha de leones en comer hombres.

"Es extraordinariamente raro que los leones ataquen a la gente, pero es catastrófico cuando ocurre. Cuando un gran y peligroso depredador se incapacita, existe un peligro real de este tipo de comportamiento: ningún animal se dejará morir de hambre si hay otra opción", señala Patterson, quien concluye: “A los humanos les gusta pensar que estamos en la cima de la cadena alimenticia, pero en el momento en que salimos de nuestras calles pavimentadas, estos otros animales están realmente en la cima".  

Servimedia

miércoles, 19 de abril de 2017

LOS PRIMOS DEL MONSTRUO DEL LAGO NESS

 Archivos de Luis Altamirano

La existencia de monstruos acuáticos en los lagos ingleses, escoceses e irlandeses es fuente de noticias cada cierto tiempo. Nada ha interrumpido este tipo de rumores, los cuales muchos son acompañados de fotografías borrosas y muy dadas a confusión de lo captado, pero las leyendas  han arraigado de forma firme y son inamovibles, pese a los estudios y comprobación – como es el caso del Monstruo del Lago Ness – donde  hay una historia concreta de fraude al respecto.

Presentamos una noticia de un monstruo poco conocido y cuyo testimonio de su posible existencia proviene de tres respetables clérigos que dicen haber visto mientras pescaban en el lago irlandés, Lourghree.

La nota proviene del diario chileno “La Segunda” fechada el día 25 de Mayo de 1960, han pasado nada menos que 57 años y se sigue comentando la posible existencia de este insigne habitante de este lago irlandes.  
Sigrid Gröthe











martes, 18 de abril de 2017

EL HORRIPILANTE GUSANO DE METRO Y MEDIO QUE VIVE EN EL FANGO



 ASQUEROSILLOS Y FETIDOS
Los científicos conocían la existencia de esta extraña criatura gigante, pero nunca antes habían visto un ejemplar vivo. Habita en el lodo plantada como una zanahoria, probablemente no come y tiene un «chef» en su interior

La existencia de esta criatura se conoce desde hace siglos. La concha vacía de un ejemplar de metro y medio fue documentada por primera vez en el XVIII. De hecho, estas carcasas en forma de tubo son bastante comunes, pero los científicos nunca habían tenido acceso al extraño animal que habita en su interior. Hasta ahora, porque un equipo internacional de investigadores ha conseguido estudiarlo por primera vez. Lo que se ha encontrado es una especie extrañísima similar a un gusano gigante llamada Kuphus polythalamia, emparentada con los teredos, las conocidas bromas o gusanos de los barcos que se alimentan de la madera sumergida. Esta enormidad de color negro que bien podría haber sido sacada de una película de ciencia ficción mora en las aguas fangosas de Filipinas, donde parece que ha sido plantada como una zanahoria.

Según cuentan en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), los científicos encontraron ejemplares vivos en una laguna poco profunda después de ver, por casualidad, un documental de la televisión filipina que mostraba cómo el lugar era habitado por unos extraños organismos. Llevaron uno de ellos al laboratorio, donde los investigadores lavaron cuidadosamente el lodo pegajoso del exterior de la concha gigante y dieron un golpecito en uno de los extremos para abrirlo. Del interior salió una criatura viva.

«Me quedé asombrado cuando vi por primera vez la inmensidad de este extraño animal», dice Marvin Altamia, investigador del Instituto de Ciencias del Mar, de la Universidad de Filipinas. «Estar presente en el primer encuentro de un animal como este es lo más cercano a ser un naturalista del siglo XIX que llegaré jamás», asegura la autora principal del estudio, Margo Haygood, profesora de investigación en química médica en la Universidad de Utah (EE.UU.).
Un hogar apestoso

Debido a que la especie nunca había sido estudiada con rigor, poco se sabe acerca de su historia de vida, hábitat o biología. «Sospechábamos que este gusano gigante era radicalmente diferente de otros gusanos de barco que comen madera», dice Haygood. «Y encontrarlo lo confirmó», continúa Altamia. «Francamente, yo estaba nervioso. Si cometíamos un error, podríamos perder la oportunidad de descubrir los secretos de este espécimen tan raro», añade.

  Anatomía del Kuphus, que vive en el fango- Universidad de Utah

La respuesta puede estar en el remoto hábitat en el que se encontró, una laguna cargada de madera podrida. Los gusanos de los barcos comunes atacan los troncos y maderas de los árboles sumergidos en las aguas. Comen y digieren la madera con la ayuda de bacterias. Pero a diferencia de sus primos, el Kuphus, cuyo tamaño alcanza del metro al metro y medio, vive en el barro. Su hogar es bastante apestoso, ya que el lodo orgánico rico en torno a su hábitat emite sulfuro de hidrógeno, que tiene un distinguible aroma a huevo podrido. Este entorno puede ser nocivo para el ser humano, pero para este gusano gigante es una auténtica fiesta.

No comen

Los investigadores dicen que los Kuphus no comen, o si lo hacen, comen muy poco. En su lugar, delegan en bacterias beneficiosas que viven en sus branquias para que hagan la comida por ellos. Como pequeños chefs, estas bacterias utilizan el sulfuro de hidrógeno como energía para producir carbono orgánico que alimenta al gusano. Este proceso es similar a la forma en que las plantas verdes utilizan la energía del sol para convertir el dióxido de carbono en el aire en compuestos de carbono simples durante la fotosíntesis. Como resultado, muchos de los órganos digestivos internos de los Kuphus se han reducido por falta de uso. (Más información: El secreto del único animal que hace la fotosíntesis).

Daniel Distel, profesor y director del Ocean Genome Legacy Center en la Northeastern University (Boston, EE.UU.) cree que fue la adquisición de un tipo diferente de bacterias beneficiosas lo que podría explicar cómo estos gusanos de barco pasaron de un organismo que se alimenta de la madera a uno que utiliza un gas nocivo en el barro para sobrevivir.

Los investigadores seguirán con el estudio de estos seres gigantes e intentarán averiguar si transiciones similares se pueden encontrar en otros animales que viven en hábitats únicos en todo el mundo.  ABC

Ver video en: 
http://www.abc.es/ciencia/abci-horripilante-gusano-metro-y-medio-vive-fango-201704172125_noticia.html