sábado, 20 de enero de 2018

EL "ALETEO" EN CHILE ESTA PROHIBIDO DESDE EL 2012

LOS RESTOS DE LOS ESCUALOS, VISIBLEMENTE FRESCOS, ESTABAN EN EL TEJADO DE LA EMBAJADA DE LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE VIETNAM

El sorpresivo hallazgo de un centenar de aletas de tiburón sobre el tejado de la oficina comercial de la dependencia diplomática en Eliodoro Yáñez, puso en alerta no solo a los científicos presentes en el Congreso Futuro, y que hoy tienen una recepción en el Palacio de La Moneda, sino también a Sernapesca, Cancillería y a importantes ambientalistas de la National Geografic y Greenpeace. 
De no contar con permisos otorgados por la autoridades locales, se presume que pueden ser producto de la práctica brutal del "aleteo". "El Mostrador" se comunicó en dos oportunidades con la embajada, los que sin negar los hechos, en ambas oportunidades cortaron el teléfono.

Desconcierto, incredulidad y asombro. Estas tres palabras resumen la reacción inicial de la comunidad científica nacional e internacional y, también de activistas por la protección de los océanos, tras el hallazgo realizado por El Mostrador de al menos 100 aletas de tiburón, de especies adultas, que reposaban bajo el sol de un domicilio en pleno Eliodoro Yáñez, en Providencia.

Las imágenes fueron captadas este jueves desde un edificio de la comuna, donde vecinos alertaron sobre malos olores y la presencia de elementos orgánicos de escualos sobre la techumbre de una residencia diplomática.

Los restos de los animales se encontraban hasta el día de hoy sobre el tejado de la oficina comercial de la Embajada de Vietnam, contigua a la residencia diplomática, ubicada en Eliodoro Yáñez 2897.


Imagen capturada este jueves 18 de enero de 2018 a las 16:00 horas

Las aletas, que fueron cercenadas desde el lomo de los vertebrados, comenzaron a ser depositadas en el techo de la oficina comercial el pasado 13 de enero del presente año. Según cuentan los vecinos, primero depositaron una pequeña cantidad luego fueron sumando más restos hasta que al cabo de cinco días habían más de cien aletas superiores de tiburones. Según se pudo observar, se trataba de cortes frescos donde aún era posible observar el entramado óseo de la extremidad.

Las aletas de tiburón estaban pasando por el proceso de secado, fase previa al tratamiento con elementos tóxicos para reducir el resto orgánico en diminutas fibras, que componen el insumo para la sopa más cara del mundo: la sopa de tiburón. Plato, consumido principalmente en China y Vietnam, cuya demanda es considerada por la comunidad científica que protege los mares alrededor del mundo, como la responsable de la cacería furtiva y más salvaje de tiburones que existe, y que cada año suman cerca de 100 millones de especies asesinadas en el mundo, mucho más de su capacidad de reproducción.

Si bien en Chile, el tiburón en un recurso de pesca, el famoso “aleteo”, que consiste en la mutilación de la aleta del escualo en vida para después botar el cuerpo al mar, es una práctica sancionada en Chile, su frecuencia es relativa y generalmente es detectada en el mar por la autoridad marítima o en tierra por Sernapesca. Sin embargo, esta es la primera vez que estos pedazos son detectados en su proceso de secado, habiendo sorteado los controles.

"¡No lo puedo creer! Siempre había querido saber dónde secaban las aletas. Pero nunca pensé que en pleno Providencia. Esta es la primera vez que veo algo así en Chile!", sostiene sorprendido Alex Muñoz, director para América Latina de Pristine Seas, National Geographic Society.

En peligro de extinción
El hallazgo de estos restos del depredador tope de los océanos no pudo haberse realizado en un momento más simbólico. La primera información que llegó al El Mostrador se obtuvo justo en el instante en que la bióloga Sylvia Earle, una de las autoridades mundiales más respetadas en la conservación de la biodiversidad marina, apodada como la “dama de los océanos”, realizaba su charla en el marco del Congreso Futuro, el evento de divulgación científica más importante de Latinoamérica, y que entre los temas a tratar estaba precisamente la delicada situación de los tiburones y cómo la caza furtiva de estos, amenaza el equilibrio de los océanos, que no es otra cosa –dijo- que “la fuente de vida en la tierra”.

Max Bello, chileno y uno de los profesionales que ha dedicado su vida a la protección de los tiburones a través de su trabajo en The Pew Charitable Trust, y que acompañó a Sylvia Earle en su paso por Chile, explicó que estos animales no debieran ser una especie para efectos de pesca, porque más bien se comportan como mamíferos.

“Muchas de las especies tienen muy pocas crías y las tienen cada dos o tres años, y además, tienen una madurez muy tardía, por lo que cuando se sabe que anualmente se cazan más de 100 millones de especies, - que es una cifra todavía conservadora según lo que muchos científicos piensan- este número es mucho mayor de lo que los tiburones alcanzan a reproducirse”, explica.

Y agrega: “Si nos deshacemos de los tiburones de esa forma estamos poniendo en peligro a los mares, ellos son predadores tope, son especies muy importantes, que juegan un rol en controlar las poblaciones de otros peces, en controlar enfermedades u otras situaciones específicas, si no tenemos esos depredadores lo más seguro es que esos ecosistemas colapsen y en el largo plazo eso afecta a los océanos y al ser humano”.

En el mismo sentido apunta Matías Asun, director nacional de Greenpeace, quien afirma que “los tiburones es una especie amenazada, que durante años el movimiento ambiental ha intentado proteger. La captura y el corte de aletas de tiburón, generalmente utilizada en la cocina, es una práctica cruel que está sancionada en Chile y es ilegal y corresponde a las entidades como Sernapesca, sancionar y llevar a cabo las investigaciones del caso. Los tiburones en todo el planeta están amenazaos, son especies migrantes, por lo tanto se requiere de un trabajo coordinado de todas las naciones para su protección”.

El “aleteo”: una práctica brutal
Alex Muñoz, de NatGeo admite que “sabíamos que en Chile se matan tiburones por sus aletas pero hasta ahora no había visto una foto del lugar donde las secan. El aleteo es una práctica brutal y cruel que consiste en cortar las aletas del tiburón y botar el cuerpo al mar cuando todavía está vivo. Si estas aletas provienen de dicha práctica merecen todo nuestro repudio”.

El abogado explica que en Chile el "aleteo" está prohibido desde el 2012.

“El hecho de estar secando aletas en el techo amerita una denuncia a la Fiscalía, ya que puede tratarse de aletas obtenidas a través del delito de aleteo o compradas a personas que cometieron dicho delito”, sostiene Muñoz.

Consultada la autoridad de Sernapesca, ya en conocimiento de la denuncia, afirmó que activarán el proceso de fiscalización, aunque están conscientes que tratándose de una oficina que puede contar con el derecho de “inviolabilidad” de los recintos diplomáticos, están consultando con las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La prohibición al aleteo se encuentra consignada en la Ley General de Pesca y Acuicultura, que en su artículo 5 bis señala lo siguiente: “Prohíbase la mutilación de las aletas de cualquier especie de tiburón, acción denominada aleteo o finning, a bordo de naves o embarcaciones de pesca o su transbordo. Será obligatorio realizar el desembarque de las especies antes señaladas con sus aletas total o parcialmente adheridas a su cuerpo en forma natural”.

La autoridad explica, asimismo, que “si las aletas tienen origen nacional, el poseedor debe contar con documento tributario (boleta o factura) y Acreditación de Origen Legal, documento que entrega diversos antecedentes sobre el recurso (especie, lugar de extracción, fecha, etc.) Si las aletas son un producto importado, debe contar con la respectiva documentación aduanera y sanitaria que autoriza su ingreso al país”.

Analizada las imágenes, Max Bello -quien precisamente hoy dio su charla sobre la conservación de los océanos en Valdivia, en el marco del Congreso del Futuro, sostiene que le llama mucho la atención que se trataría de animales adultos y grandes.

“Eso existe en algunas temporadas en Chile, en donde llegan efectivamente animales grandes y adultos a las costas del país. Se ven relativamente frescas también, lo que implica que las tomaron de algún lugar relativamente cerca de Santiago. Si bien hay alguna restricción para algunas de las especies, como el tiburón martillo y el tiburón sardinero, y otras especies que entraron a CITES, si algunas de esas aletas salieran del país, esas aletas debieran llevar un papel consigo que demuestre que hayan salido de una pesca sustentable”.

Esta situación para Bello es un punto muy importante, ya que hoy no se tiene la capacidad para discriminar de unas aletas que son tomadas ilegalmente de otras que fueron tomadas legalmente.

“No hay una cadena de valor hoy en día certificada que te pueda dar fe eso. Entonces desde mi punto de vista Chile debiera detener la pesca de tiburones, particularmente de todos aquellos que están protegidos. Mientras Chile no tenga una total claridad sobre la procedencias de estas especies, yo invitaría a cerrar pesquerías que estén haciendo este tipo de caza", subrayó.

¿Problema diplomático?
El hallazgo de las aletas de tiburón sobre el tejado de la embajada de Vietman podría conllevar un problema de tipo diplomático, porque más allá que pudiesen contar con el derecho de “inviolabilidad” de sus recintos, de haber cometido un delito, o comprado especies producto de un delito, este se produjo en Chile.

“Sería bueno que los funcionarios y la embajada misma de Vietnam pudieran aclarar esta situación e informar de dónde provienen esas aletas y a dónde van esas aletas. En Chile no hay ningún centro de proceso para el blanqueo de las aletas, por lo tanto esas aletas, lo más probable es que tengas que salir del país y significa que si entre ellas hay especies protegidas, están en un problema”, dice Bello.

Aunque en Cancillería, informan que durante el día tendrán una respuesta, fuentes cercanas a este ministerio sostienen que específicamente con la embajada de Vietnam, tienen problemas puntuales, pues están sin embajador, y que el 24 de este mes se vence el plazo para entregar las cartas credenciales, y que hasta la fecha no han tomado ningún tipo de contacto. Y de hecho, sostienen las fuentes, hace más de un mes que ni siquiera responden el teléfono. Actualmente, el único responsable autorizado es el encargado de negocios de la repartición diplomática de la República Socialista de Vietnam.

Después de varios intentos por comunicarse con la embajada, El Mostrador pudo tomar contacto con un par de personas que no quisieron identificarse, y si bien no negaron a existencia de las aletas, en ambas oportunidades cortaron el teléfono.

Para Greenpeace, el problema es de la autoridad local. “Cabe dentro de las responsabilidades de Sernapesca actuar cuanto antes dado lo que se aprecia en la imagen. Nos parece gravísimo que una situación como esta pueda estar dándose en territorio chileno”, sostienen Matías Asun.

La sopa más cara del mundo

La ración de sopa de tiburón, el plato de la riqueza, puede costar hasta 130 mil pesos chilenos.



La sopa de aletas de tiburón, cuyo precio puede llegar a los 1.600 yuanes la ración, unos 130 mil pesos chilenos, ha sido durante mucho tiempo uno de los platos asiáticos más apreciados, célebre tanto por sus supuestas virtudes medicinales como por ser símbolo de riqueza.

“Los tiburones que han existido por más de 400 millones de años, están hoy en día en grave peligro de extinción, principalmente producto de una sopa que no es más que un lujo, que no tiene ningún valor nutricional ni sabor. Por ende, poner en riesgo la salud de los océanos, y de sus depredadores más importantes, solamente puede demostrar nuestra avaricia como el desinterés y desconocimiento de cómo funcionan los océanos”, agrega Bello.

Eso es cierto. Hoy, la sopa de aleta de tiburón es en China, por ejemplo, es una delicadeza, un artículo de lujo considerado uno de los alimentos del mar más preciados, pero aún así accesible para ser servida en banquetes formales, bodas, cenas políticas y empresariales y otros eventos socialmente importantes. Es un platillo que representa prestigio, que es símbolo de estatus, que muestra la riqueza y generosidad del que la ofrece y el respeto y aprecio de este hacia sus invitados.

La sopa de aleta de tiburón tiene un alto precio. Promueve el comercio de las aletas, la caza y el “aleteo” de tiburones, y por tanto, la muerte de millones de estos animales al año. Y de acuerdo con su evaluación, detrás de ella hay muy pocos beneficios para la salud.

Actualmente son cerca de 100 millones los tiburones que se cazan anualmente.

Fuente: El Mostrador
Héctor Cossio López

jueves, 11 de enero de 2018

EL MISTERIOSO Y ATERRADOR “TIBURÓN ALIENÍGENA”

PUEDE TRAGAR GRANDES PECES DE UNA SOLA MORDIDA.

Imposible que no se te venga a la mente una escena de “Alien” al ver las increíbles imágenes de un tiburón víbora, una especie tan rara que sólo se han atrapado unos pocos desde que fue descubierto en 1986.

Según “The Sun”  el Instituto de Investigación Pesquera de Taiwán encontró 5 de las extrañas y aterradoras criaturas a unos 350 metros de profundidad en el Océano Pacífico.

El tiburón puede extender sus mandíbulas más allá de su hocico con lo que puede tragar grandes peces y muestra unos grandes dientes en forma de aguja.

Su cuerpo puede medir hasta cerca de medio metro y este además puede resplandecer en la oscuridad.

Lamentablemente, sólo uno de los 5 “tiburones alienígenas” estaba con vida y aunque lo mantuvieron en un ambiente con agua muy fría sólo logró sobrevivir un día.

Por Camilo Henríquez
Publimetro


martes, 9 de enero de 2018

EFECTOS DEL "CICLON BOMBA"

¿SON AGRESIVAS LAS IGUANAS ‘RESUCITADAS’ DEL FRIO EN FLORIDA?

Veterinarios y autoridades aconsejan actuar con precaución ante los animales que despiertan después de quedar semicongelados

La ola de frio que ha afectado, y en parte todavía afecta, a buena parte de la costa este de Estados Unidos dejó la semana pasada imágenes y relatos curiosos sobre decenas de iguanas que se habían quedado congeladas en Florida (Estados Unidos) y en algunos casos habían caído literalmente de los árboles.

En realidad, en la mayoría de los casos se trataba de una reacción natural en este tipo de reptiles ante el descenso de las temperaturas y muchos de ellos están volviendo a su actividad habitual una vez que el termómetro se ha recuperado. En algunos lugares, las iguanas han necesitado la ayuda de los vecinos humanos para poder superar un frio que puede llegar a ser mortal para esta especie de origen tropical.

Las curiosas imágenes de iguanas paralizadas por el frío, como las que ha popularizado en las redes sociales el columnista del Palm Bech Post Frank Cerabino, han ido seguidas esta semana de algunas mensajes de alerta ante la reacción supuestamente violenta de los animales que se recuperan después de la letargia.

Iguana paralizada por el frio en un patio particular en Florida

Diversos medios de comunicación de Florida han difundido en las últimas horas informaciones sobre personas sorprendidas por la reacción de las iguanas ‘descongeladas’. En uno de estos casos, mencionados por la cadena de radio NPR, indica que un vecino de Cayo Vizcaíno recogió varias iguanas heladas, que parecían haber caído de los árboles, y las cargó en su vehículo para trasladarlas a un lugar más cálido. El calor del vehiculo facilitó la recuperación de algunos de estos animales y finalmente, el conductor se sintió amenazado por los animales y los dejó rápidamente en tierra.

Ron Magill, del Zoo de Miami, ha confirmado este relato en declaraciones a NPR, y ha detallado que al parecer, el afectado amontonó iguanas paralizadas en su vehículo, que después de despertaron mientras el vehículo estaba en marcha. Magill destaca que las iguanas son básicamente vegetarianas y pacíficas pero en algunas circunstancias pueden provocar heridas a las personas. Las fuertes mandíbulas y patas de estos reptiles pueden ser utilizadas como armas de defensa. Por este motivo, Ron Magill y muchos otros expertos, así como las autoridades locales, advierten de que los vecinos de Florida que localicen iguanas paralizadas han de tomar precauciones para evitar daños.

 En cualquier caso, hasta la fecha no ha sido documentado ningún herido (humano) de consideración por la caída de iguanas de los árboles ni por las supuestas agresiones de los animales resucitados del frio.

Se de recordar que la iguana común o iguana verde (Iguana iguana) es un gran lagarto arbóreo introducido en Florida (asilvestrado) por los humanos hace menos de un siglo. En su medio natural, las iguanas viven a una temperatura ambiente que no baja de los 15 grados y el frío de estos días en Florida provoca una reducción casi total de su actividad corporal

Joaquim Elcacho - La Vanguardia

martes, 2 de enero de 2018

SOBRE ARAÑAS CHILENAS VENENOSAS

DESCUBREN TRES NUEVAS ARAÑAS VENENOSAS CHILENAS Y SON TAN PELIGROSAS COMO LA TEMIDA "DE RINCÓN"
El hallazgo fue gracias al trabajo efectuado por un biólogo chileno.
Tres nuevas arañas venenosas chilenas fueron descubiertas gracias al trabajo efectuado por el biólogo e investigador de la Universidad Arturo Prat Andrés Taucare, quien recibió ayuda de expertos brasileños.

Según informa LUN, estas especies serían tan peligrosas como la temida araña del rincón y su origen es la costa de la zona norte del país.

"Este trabajo está dentro de un proyecto que hicimos junto a investigadores brasileños sobre la familia de la sicaridae , que incluye a la araña de rincón, y a la sicaria , que son los dos géneros que están en Sudamérica", explicó.

En ese sentido, Taucare detalló que "se conocía a la de rincón, había un reporte para el norte hecho por mí de una especie peruana presente en Chile, y había una mítica especie, la Loxosceles Coquimbo , descrita en los años 60, pero nadie la había encontrado, por lo que algunos pensaban que era un mito".

¿Cómo encontraron las arañas?

"Hicimos una colecta desde Arica hasta Rancagua y revisamos las colecciones de varios museos: el de Concepción, el museo de Historia Natural de Santiago y el de la Universidad de La Serena. Ellos tenían material pero no se sabía qué arañas eran, estaban guardadas. Además los brasileños se consiguieron material de museos extranjeros: el American Museum, de Estados Unidos, y el instituto Butantán, de Sao Paulo, donde trabajan ellos, y en un museo argentino".

En el marco de las pericias se dieron cuenta que existían tres especies que no habían sido descritas anteriormente. "Estaban por la costa, en el desierto transicional entre Paposo, en la Segunda Región, y la región de Coquimbo. Otras las encontramos nosotros y otras habían sido colectadas por gente de la Universidad de La Serena o por colectores gringos que las dejaron en museos de allá pero que no fueron descritas", señaló.

Los nombres de las arañas son los siguientes, de acuerdo al relato del experto: "la Loxosceles Pallalla , que había sido encontrada en Coquimbo, pero estaba en el museo de Estados Unidos; la Loxosceles Vallenar , que estaba en el museo de La Serena; y la LoxoscelesDiaguita , que la encontramos en el museo argentino".

Las especies están en museos y "se mantienen en 80% de alcohol y 20% de agua, generalmente. Estaban en buenas condiciones".

Taucare detalló0 además que "todas las arañas de ese género son venenosas. Tienen la misma enzima causante de la necrosis y del efecto que causa la araña de rincón. No sabemos cuál es más venenosa porque no hay estudios del veneno".

Pese a esto, llamó a la tranquilidad, indicando que "aparentemente estas nuevas especies no se meterían a las casas y no serían capaces de colonizar el ambiente urbano, como sí lo hace la araña de rincón".

Por Christian Monzón
Publimetro


martes, 26 de diciembre de 2017

BETTIE BEE - DUPLICACIÓN CRANEOFACIAL

ASÍ ES EL GATO CON DOS CABEZAS QUE TIENE ENAMORADO AL MUNDO
Se debe a una condición congénita muy rara llamada duplicación craneofacial

Los dueños de una gata en Eastern Cape, Sudáfrica, que dio a luz a tres gatitos se llevaron una sorpresa cuando uno de ellos parecía tener dos cabezas.

La gatita llamada Bettie Bee, tiene dos narices, dos bocas y tres ojos. Esto se debe a una condición congénita muy rara llamada duplicación craneofacial.

Esto supone que sus rasgos faciales son duplicados en el útero y aunque la gatita estaba saludable su condición requería de cuidados especiales.

Entonces una criadora de gatos con experiencia en criar gatos con necesidades especiales se ofreció a acogerla de inmediato. La primera vez que la llevó al veterinario le dijeron que debía ser sacrificada de inmediato, a lo que su cuidadora se negó. Ahora, con una semana de vida, la pequeña felina no tardó en robarle el corazón a su salvadora, y está haciendo lo mismo con todos los que la ven en las redes sociales. 

La Razón

sábado, 23 de diciembre de 2017

DESCUBREN EN LA ANTÁRTICA LOS RESTOS DE UN LAGARTO GIGANTE DE HACE 150 MILLONES DE AÑOS

 PODÍA CRECER HASTA ALCANZAR LOS 12 METROS

Un equipo de paleontólogos argentinos halló los restos de un plesiousaurio —una especie de lagarto gigante— que habitó Antártica hace 150 millones de años, según confirmó la Agencia de Ciencia, Tecnología y Sociedad de la Universidad Nacional de La Matanza (CTyS-UNLaM).

Los restos de este reptil que vivió en el continente blanco durante el período Jurásico son los más antiguos encontrados hasta la fecha en esta región.

La especie tenía un cuello largo, adaptado para la caza marina, cuatro aletas y podía crecer hasta alcanzar los 12 metros.

"Este registro de plesiosaurio es 80 millones de años más antiguo que lo que se tenía conocimiento para la Antártida", señaló José Patricio O´Gorman, paleontólogo del Museo de la Plata (MLP) y del Conicet, y uno de los coautores de la investigación que se publicará en la revista Comptes Rendus Palevol.

Este animal marino carnívoro con un cuerpo de más de seis metros de largo fue encontrado a 113 Km (unas dos horas de vuelo) de la Base Marambio, la principal estación científica y militar permanente que Argentina mantiene en Antártica.

Según le explicó O´Gorman a CTyS-UNLaM, esta fue la primera campaña realizada en este yacimiento, "que es como un mar congelado de 150 millones de años en un excelente estado de conservación".
Los científicos acamparon cerca del yacimiento durante 40 días en la campaña de verano 2016. Foto: gentileza Instituto Antártico Argentino.

El yacimiento, dicen los investigadores, cuenta con una gran cantidad de peces, amonites y ciertos bivalvos.
No obstante, reconoce Soledad Gouiric Cavalli, especialista del MPL y el Conicet en peces del Jurásico, "no esperábamos encontrar un plesiousaurio del tal antigüedad, fue sorprendente".

"El hallazgo es bastante extraordinario porque el yacimiento no posee el tipo de rocas en las que se puede encontrar materiales preservados en tres dimensiones, como es el caso de las vértebras de este reptil marino", añadió la investigadora.

Gracias a su estado de conservación, los científicos podrán estudiar las características de la especie así como las del medioambiente que habitaban.

El afloramiento será el objetivo de una nueva campaña de investigación que partirá hacia allí el 8 de enero.


Fuente: El Mostrador

lunes, 18 de diciembre de 2017

DIAN FOSSEY, ‘LA SEÑORA DE LOS GORILAS’

EL EXTRAÑO ASESINATO SIN RESOLVER DE DIAN FOSSEY, ‘LA SEÑORA DE LOS GORILAS’
National Geographic dedica una miniserie documental a la primatóloga, asesinada hace 32 años e inspiración para el personaje protagonista de Gorilas en la niebla.

El 27 de diciembre de 1985, encontraron muerta a Dian Fossey en su cabaña del Centro de Investigación Karisoke, en las montañas Virunga, de Ruanda. Alguien había abierto un boquete en la pared y la había acuchillado brutalmente. Su asistente, Wayne McGuire, reveló que “su cara había sido cortada por la mitad con un machete”. Por entonces, Fossey tenía 53 años, llevaba 18 en África estudiando a los gorilas y era relativamente famosa, no tanto como lo sería tras su muerte, cuando Sigourney Weaver la interpretó en Gorilas en al niebla (1988) pero sí reconocida como la mujer de una de las portadas más famosas de National Geographic y señalada como la mujer que cambió la imagen de los gorilas en la imaginación popular, de monstruosos King Kong a seres dolientes, primos hermanos de los humanos.

El canal National Geographic acaba de estrenar en España Dian Fossey: Mi vida entre gorilas, una serie documental en tres episodios que incluye fragmentos del diario personal de la primatóloga, leídos por Sigourney Weaver. La serie funciona como una mezcla de documental de naturaleza, biografía de Fossey e investigación criminal en torno a la muerte de la científica, que 32 años después sigue sin estar clara. Descartada la hipótesis del robo, las autoridades de Ruanda procedieron a arrestar a todos los trabajadores del centro Karisoke, incluido un rastreador, Emmanuel Rwelanka, al que Fossey había despedido y que se suicidó en la cárcel. El otro acusado por el tribunal ruandés fue McGuire, que nunca llegó a servir su sentencia porque consiguió huir a Estados Unidos y su país nunca lo ha extraditado. El investigador, que no ha tenido una vida fácil –ha perdido varios trabajos en cuánto salía a la luz su conexión con el caso Fossey– aparece en el documental y niega las acusaciones, una versión que corroboran todos los que les conocían. “Dian creía que la iban a matar. Me dijo que si escuchaba disparos en la noche, no me preocupase por ella, que saliese corriendo. No la maté. Era mi amiga y sólo salía perdiendo con su muerte”, declara en la serie.

Sospechosos no faltan, porque Fossey cultivó muchos enemigos en vida y se había convertido en una figura incómoda para casi todo el mundo, incluso para los turistas occidentales que llegaban a las montañas de Virunga atraídos precisamente por sus investigaciones y a los que Fossey llegó a asustar con disparos, temerosa de que contagiaran enfermedades a ‘sus’ gorilas. Semanas antes de morir había enviado una carta, que nunca llegó a destino, acusando a las autoridades de Ruanda de tráfico de oro. Aunque sus principales rivales eran los cazadores furtivos de primates (que hacían, por ejemplo, ceniceros con las manos de los gorilas), con los que Fossey mantenía una guerra sin cuartel. La científica capturó y ató a varios de ellos, les restregó excrementos de gorila y les pinchó los testículos con ortigas. Llegó incluso a secuestrar durante unas horas al hijo de un cazador furtivo.

Todo eso sucedió después de 1977, el año en el que murió Digit, el gorila con el que Fossey mantenía una relación especial. Se cree que Digit luchó contra los cazadores furtivos y se sacrificó para salvar al resto de su manada. Finalmente, le capturaron, decapitaron y cortaron las manos. Fossey, que montó una fundación en su nombre, nunca llegó a superar aquel golpe y pasó parte de sus últimos años alcoholizada, encerrada en su cabaña en un estado cercano a la psicosis y murmurando maldades contra la humanidad en general y la población africana en particular.
Dian FosseyEl cartel de ‘Gorilas en la Niebla’ con Sigourney Weaver.

En el documental también se habla más abiertamente que nunca de la otra relación que le marcó y que también acabó mal, esta vez con un humano, el fotógrafo Bob Campbell. El reportero de National Geographic, autor de las fotos y los vídeos míticos en los que se ve a Fossey interactuar con los gorilas ( y principal bruñidor de su leyenda) y la primatóloga mantuvieron un intenso romance y pasaron mucho tiempo solos en las montañas de Ruanda. En la serie se leen fragmentos del diario de Fossey sobre Campbell en los que parece claro que ella esperaba que él, que estaba casado, se quedase a su lado. Pero el fotógrafo regresó a Estados Unidos con su esposa. “Siento lástima por él porque no se atreve a hacer lo que quiere”, escribió ella. En realidad, vivió su abandono como una traición y confirmó sus sospechas de que los primates superaban a los humanos en dignidad y honradez.

Al final, el retrato que emerge de la científica en la serie es más interesante y tridimensional que el de la santa laica conservacionista que aparecía en Gorilas en la niebla o la peligrosa misántropa obsesiva y racista que pintó uno de sus biógrafos Harold P.T. Hayes en el libro The Dark Romance of Dian Fossey (1990), una vida compleja y fascinante con un final cruel.

Fuente: El País