lunes, 20 de julio de 2020

jueves, 2 de julio de 2020

ESTO ES MALDAD...


 ENCUENTRAN A CINCO EJEMPLARES DE AVES SILVESTRES PROTEGIDAS MUERTAS EN REGIÓN DE O'HIGGINS

Funcionarios del SAG verificaron la presumible intoxicación por plaguicidas, usados intencionalmente dentro del cadáver de un novillo utilizado como cebo.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) verificaron en terreno una grave denuncia sobre el hallazgo de cinco ejemplares de aves silvestres protegidas muertas en un predio cordillerano de la región de O’Higgins.

Tras la denuncia- de acuerdo a lo que informa el Tipógrafo– funcionarios del SAG verificaron la presumible intoxicación por plaguicidas, usados intencionalmente dentro del cadáver de un novillo utilizado como cebo, y realizaron la denuncia ante el Ministerio Público.

"En la constatación realizada en terreno, funcionarios de nuestra institución encontraron el cadáver de un novillo rociado con una sustancia líquida, presumiblemente tóxica. Alrededor del animal yacían muertos un cóndor, tres ejemplares de carancho cordillerano y un tiuque, todas especies protegidas, prohibidas de caza y captura", sostuvo Ignacio García, director regional del SAG.

Publimetro


jueves, 18 de junio de 2020

EL MISTERIO DETRÁS DEL HUEVO GIGANTE ENCONTRADO EN LA ANTÁRTIDA


¿ERA DE DINOSAURIO?
Nuevas investigaciones apoyan la idea de que, en contra de lo creído tradicionalmente, los huevos de algunas especies de dinosaurios tenían una cáscara blanda


En el imaginario colectivo los huevos de dinosaurio tienen una forma enorme, con una capa dura de la que según nos han mostrado las películas, surgían los dinosaurios. Y a pesar de que esas imágenes formen parte de la ciencia ficción, la mayoría de las teorías científicas apoyaban esta idea. Sin embargo, dos nuevos estudio publicado en « Nature» vienen a remover esos cimientos que todos dábamos por sentados. ¿Y si el primer huevo de dinosaurio en realidad fue una especie de masa blanda? ¿Y si no todas las especies emergían de una cáscara dura? Esto es lo que señalan científicos del Museo Americano de Historia Natural (EE. UU.) y los restos de un extraño fósil hallado en la Antártida en 2011 cuyo origen ha estado envuelto en el misterio durante años.

Aves, reptiles y mamíferos tenemos en común que nuestros primeros momentos de vida estuvimos protegidos por una membrana interna, llamada amnios, que entre otras cosas evitó que nos secáramos en nuestra etapa embrionaria, además de crearnos un cómodo «colchón» de líquido en el que pasar nuestros primeros momentos de vida. Pero esta «capa» es diferente para unos y otros: mientras que los mamíferos la guardan en su interior, otros la expulsan, en forma de huevo. Y entre estos últimos, hay de dos tipos: los amniotas con cáscara blanda, como los lagartos o las tortugas; y los que ponen huevos con cáscara dura, como las aves. Estas dos variaciones representan dos caminos evolutivos distintos.

«La evolución de los huevos calcificados -con cáscara dura-, que ofrecen una mayor protección contra el estrés ambiental, representa un hito en la historia de los amniotes, ya que probablemente contribuyó al éxito reproductivo y, por lo tanto, a la propagación y diversificación de este clado», escriben los investigadores, quienes señalan que ese fue posiblemente uno de los factores de la supervivencia en la extinción del Cretácico (hace 66 millones de años) y que la mayor parte de los ovíparos actuales presenten huevos con cáscara dura. Pero los huevos «blandos» existen, si bien hay un vacío en su estudio histórico debido a su rareza dentro de los fósiles, «lo que dificulta el estudio de la transición de cáscaras blandas a duras», indican.

Al principio fueron blandos
A pesar de que en la actualidad es mucho más sencillo encontrar especies de huevos con cáscaras duras que blandas, estudios previos muestran que las primeras ambiotas y los tetrápodos ponían huevos del último tipo. De hecho, algunas teorías indican que los pterosaurios, grupo «hermano» de los dinosaurios y los primeros vertebrados en conquistar el cielo, tenían esta característica. Sin embargo, los restos de huevos de dinosaurio hallados en yacimientos como el de Djadoktha o Tugrugeen Shireh (ambos en Mongolia) hacían pensar que todas las crías de dinosaurio nacían rompiendo una dura cáscara.

Pero los investigadores del estudio afirman que estos fósiles no son representativos de todas las especies. «Hasta ahora, solo se han descubierto hadrosauridos, algunas cáscaras de huevo de sauropodomorfo y tetanurano; la escasez del registro fósil y la falta de tipos intermedios de cáscaras de huevo desafían los esfuerzos para homologar las estructuras de cáscara en todos los dinosaurios», escriben. Es decir, aunque hay restos de huevos de dinosaurio, estas se limitan a especies muy concretas que es posible que no representen a toda la familia.

Por ello, Mark Norell, autor principal del estudio, junto con sus colegas del Museo Americano de Historia Natural analizaron desde diferentes perspectivas huevos fósiles con embriones pertenecientes a dos especies de dinosaurios: Protoceratops y Mussaurus. Gracias a diferentes análisis y reconstrucciones, pudieron ver que sus huevos estaban divididos en estratos que se asemejaban más a huevos blandos, como los de las tortugas. «Mediante una reconstrucción en estado ancestral de composición y ultraestructura, comparamos las cáscaras de huevo de Protoceratops y Mussaurus con las de otros diápsidos, revelando que el primer huevo de dinosaurio fue de cáscara blanda», afirman en el estudio.

Además, la investigación apunta a que los huevos de cáscara dura evolucionaron independientemente al menos tres veces en los dinosaurios, y probablemente se desarrollaron a partir de una variedad de tipos ancestrales de cáscara blanda. Es decir, que primero fueron los huevos «blandos» y, a partir de ellos, evolucionaron en lo que hoy todos conocemos. En cuanto a su forma de incubación, los expertos señalan que, seguramente, los huevos eran enterrados en el suelo húmedo o en arena, donde se incubaron con el calor del material vegetal en descomposición, al igual que ocurre con los reptiles actuales.

El huevo de la Antártida: ¿la prueba de los huevos de cáscara blanda?
En 2011, científicos chilenos descubrieron un fósil muy raro en la Antártida, parecido un balón de fútbol desinflado. Durante casi una década, el espécimen permaneció sin etiquetar y sin estudiar en las colecciones del Museo Nacional de Historia Natural de Chile, y los científicos lo identificaron solo por su apodo inspirado en la película de ciencia ficción: «The Thing» («La cosa»). Ahora, un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Texas y que también se publica en « Nature» han descubierto que estos restos son un huevo gigante de cáscara blanda de hace aproximadamente 66 millones de años. Con una medida de más de 28 centímetros de largo por 18 de ancho, y un peso de más de 6,5 kilos, se trata del huevo de cáscara blanda más grande jamás descubierto y el segundo huevo más grande de cualquier animal conocido.

La teoría del equipo es que posiblemente fue puesto por un réptil marino gigante extinto, como un mososaurio, si bien lo que se sabía de estas criaturas es que no ponían huevos. «Es de un animal del tamaño de un dinosaurio grande, pero es completamente diferente a un huevo de dinosaurio», afirma Lucas Legendre, investigador postdoctoral en la Jackson School of Geosciences de UT Austin. «Es muy similar a los huevos de lagartos y serpientes -coincidiendo con los restos de Protoceratops y Mussaurus-, pero es de un pariente verdaderamente gigante de estos animales».

«Gracias a este hallazgo ahora sabemos que existen huevos de cáscara blanda de este tamaño. La masa límite de estos es de 700 gramos, entonces el 'Antarcticoolithus bradyi' viene a romper el esquema con sus 6,5 kilos, comparables a la masa del gran huevo del "ave elefante" de Madagascar y a los mayores huevos de los dinosaurios no aviares», explica a EFE el paleontólogo David Rubilar.

Es por todos estos datos, que algunos expertos, y a la luz del estudio del Museo Americano de Historia Natural publicado en el mismo número de «Nature» proponene que, en realidad, sí que pudo ser un huevo de dinosaurio, lo que apoyaría aún más la nueva teoría de que algunos de estos colosos ponían huevos con cáscara blanda. El misterio, entonces, continúa.

Imágenes:
Arriba: Fósil de huevo blando de Mussaurus - Museo Americano de Historia Natural

Al final: Interpretación de un artista de un bebé mosasaurio naciendo de un huevo en el mar Antártico. La madre es visible en el fondo



martes, 26 de mayo de 2020

INDIA VIVE LA PEOR PLAGA DE LANGOSTAS DE LAS ÚLTIMAS TRES DÉCADAS

MILES DE CULTIVOS SE PERDIERON


India vive la peor invasión de langostas en tres décadas, que han destruido cerca de 50.000 hectáreas de cultivos desde su llegada en abril al estado de Rasjastán (oeste), procedentes de Pakistán.
Las autoridades indias recurren a drones, tractores y autos para perseguir los enjambres y rociarlos con insecticidas.
“De ocho a diez enjambres, que miden cada uno en torno a un kilómetro cuadrado, están activos en bolsones en Rajastán y Madhya Pradesh”, declaró el martes a la AFP K.L. Gurjar, director adjunto de la Locust Warning Organisation (LWO), un departamento del ministerio indio de Agricultura que se ocupa de las langostas.
Otras nubes de estos insectos, más pequeñas, también están activas en los Estados de Maharastra, Gujarat, Punjab y Uttar Pradesh y amenazan numerosos cultivos, agravando la situación de los agricultores ya fragilizados por por el confinamiento decretado para luchar contra la pandemia de covid-19.
Un gran enjambre se abatió el martes en los barrios residenciales de Jaipur, la capital de Rajastán, obligando a los sorprendidos habitantes a hacer ruido para impedir que los insectos se acerquen a los árboles y a las viviendas.
Estos grillos peregrinos destruyen casi cada año cultivos en Rajastán cerca de la frontera paquistaní, pero es poco habitual que lleguen al interior del Estado, según la LWO.
India no conocía este tipo de plaga desde 1993. Originaria de África oriental, esta invasión se ha visto favorecida por las inusuales lluvias caídas en el periodo de marzo a mayo.
“Este año, las langostas se reproducen 400 veces más de lo normal debido a las condiciones climáticas favorables creadas por las lluvias inusuales y a una actividad ciclónica creciente”, explicó Devinder Sharma, analista especializado en agricultura.
“Las langostas peregrinas destruyen más que la sequía, no solo cultivos. Los árboles también se quiebran por el peso” del enjambre, asegura.
Un enjambre de un kilómetro cuadrado contiene en torno a 40 millones de langostas, que consumen en un día tanto alimento como 35.000 personas.
La información es de Agence France-Presse
Ver videos: 

martes, 19 de mayo de 2020

INSECTO VOLADOR GIGANTE

JOVEN DEJA PERPLEJAS A MILES DE PERSONAS AL RETRATAR INSECTO VOLADOR GIGANTE DEL PORTE DE SU MANO
Días atrás, una tuitera venezolana llamada Stacy Castillo dejó perplejas a miles de personas con dos fotos que publicó en la red social. Allí se aprecia un extraño animalito que se encontró en su casa, cuyas características lo hacían parecer bastante temible: gran tamaño y una mandíbula prominente. Con el paso de las horas, los expertos explicaron de qué se trataba.

Castillo posteó las fotos con la frase: “Explíquenme qué es. Lo encontré en mi patio, es casi del tamaño de mi mano y no es un saltamontes”.
Surgieron incluso bastantes bromas respecto al ser vivo, hasta que una persona dio con la respuesta correcta. Se trata de un “Langostón Cheveve”, el cual puede medir hasta 15 centímetros y vuela con facilidad.

“Poseen una gran cabeza, un cuerpo cilíndrico ligeramente aplanado, un aparato bucal de tipo masticador, dos pares de patas que le permiten caminar y un par con gran desarrollo de los fémures que les permite dar grandes saltos”, indicó un usuario.

Ante esto, el entomólogo y profesor de la Facultad de Agronomía de la universidad Central de Venezuela, José Clavijo, indicó a Clarín que esta especie es sumamente perjudicial para las plantaciones en los campos. A eso agregó que su origen es en África.

“Puede ocasionar daños en cultivos agrícolas, pero no causan problemas de salud a humanos”, aseveró.

“No existen registros de grandes enjambres como han podido verse en regiones africanas y de Centroamérica, donde sí han causado grandes pérdidas en cultivos ya que son insectos desfoliadores, que en altas densidades afectan significativamente la productividad de una plantación”, agregó.

La especie se denomina tropidacris collaris y suele alimentarse de plantaciones agrícolas en climas cálidos. Asimismo, es muy raro verlos en las grandes ciudades.

Para el experto, la aparición de este insecto en un entorno urbano se debe a la situación de cuarentena que vive la población, ya que al haber menos personas en las calles se sentirían más seguros.

Por César Vega Martínez