jueves, 22 de junio de 2017

ENVIARON A UN GUSANO AL ESPACIO Y VOLVIÓ CON DOS CABEZAS

UN EQUIPO DE CIENTÍFICOS ESTADOUNIDENSES DE LA UNIVERSIDAD TUFTS CONSTATÓ QUE EL EJEMPLAR SE REGENERÓ A BORDO DE LA ESTACIÓN ESPACIAL INTERNACIONAL (EEI).

Un equipo de científicos estadounidenses de la Universidad Tufts constató que los gusanos platelmintos son capaces de regenerarse a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), de donde uno de los ejemplares volvió con dos cabezas, informa 'Daily Mail'.

Con su experimento los investigadores querían averiguar cómo la ausencia de fuerza  de gravedad y los campos geomagnéticos del espacio influyen en la anatomía de los organismos de los platelmintos, que son hermafroditas, y en su capacidad de reproducirse regenerándose a sí mismos en el cosmos.

Para ello, en el marco del su estudio dos grupos de gusanos de la especie Dugesia japonica fueron enviados a la EEI en enero de 2015. Uno de estos dos grupos se componía de gusanos con cuerpos íntegros mientras que los ejemplares del otro presentaba las cabezas y colas amputadas. Otros dos grupos más se quedaron en la Tierra para que luego los científicos pudieran comparar los resultados en el espacio y en nuestra atmósfera terrestre. Tras permanecer cinco semanas en la EEI en tubos de ensayo con agua y tierra los gusanos 'espaciales' regresaron a nuestro planeta y durante los 20 meses los investigadores analizaban los resultados.

La revelación más sorprendente de su estudio la encarna un gusano que no solo logró regenerarse en el ambiente espacial, sino que desarrolló dos cabezas. Cuando los científicos volvieron a amputarle estas dos cabezas, volvieron a crecerle.

Además, los investigadores destacan una serie de particularidades de los gusanos 'espaciales', entre las que figuran una mayor frecuencia de división debido a los cambios de las temperaturas y una preferencia más acusada por la luz.

Según los científicos, durante los últimos cinco años de las investigaciones ninguno de 15.000 gusanos utilizados en los estudios logró desarrollar dos cabezas. Los investigadores también destacan que su estudio tiene implicaciones para otras especies de animales y para los seres humanos que viajen al espacio, así como para la medicina regenerativa y la bioingeniería.  Agencias

lunes, 19 de junio de 2017

PECULIAR FORMA DE CRIATURA MARINA

CIENTÍFICOS DESCUBREN NUEVOS ANIMALES EN EL OCÉANO  
Pese a la importancia del descubrimiento y de los otros 11 animales detectados, lo único que llamó la atención, fue la forma de este
Un grupo de científicos del Victoria Museum dio a conocer los impactantes resultados de la investigación que realizó durante un mes en las frías y oscuras profundidades del abismo del este de Australia, sin embargo, Twitter no pudo contenerse frente al particular aspecto de una de las criaturas encontradas.
El medio “International Business Times” compartió en sus redes sociales la importante información, con la imagen del denominado “gusano maní” encontrado a más de 4 mil metros de profundidad, pero las reacciones sólo comentaron que el animal parecía un pene.
El animal recibió el nombre, según el relato de los investigadores porque  cuando la criatura se siente amenazada, se encoge en una forma de maní. Más específicamente, estos animales “pueden contraer su larga cabeza hacia adentro” cuando son abordados por una amenaza.
Pese a la importancia del descubrimiento y de los otros 11 animales detectados, lo único que llamó la atención, fue la forma de este gusano. Agencias





sábado, 17 de junio de 2017

CIENTÍFICOS QUEDAN PERPLEJOS AL HALLAR UNA DESCONOCIDA CRIATURA MARINA DE DOS CABEZAS

LA ENIGMÁTICA MARSOPA BICÉFALA HA SIDO DESCUBIERTA EN LAS AGUAS DEL MAR DEL NORTE

Pescadores holandeses descubrieron el pasado 30 de mayo una extraña criatura marina con dos cabezas de medio metro de largo en las aguas de la localidad neerlandesa de Hook, en el mar del Norte.

Erwin Kompanje, curador de mamíferos en el Museo de Historia Natural de Róterdam, dice que se quedó pasmado cuando vio la imagen de la marsopa bicéfala que circulaba por la Red. Su primer pensamiento fue: "¿Dónde está?", pues quería hacerse con la criatura para realizar una investigación en laboratorio, informa Exclusivadigital.com.

miércoles, 7 de junio de 2017

EL TRÁGICO FINAL DE JOSÉ Y LISO

DOS LEONES RESCATADOS DE UN CIRCO EN PERÚ QUE FUERON DECAPITADOS EN UN SANTUARIO DE SUDÁFRICA
Decapitados, sin patas, cola y piel.

Así fue como encontraron los cuerpos de José y Liso, dos leones que habían sido rescatados de un circo en Perú y que fueron trasladados el año pasado a un santuario de grandes felinos en Sudáfrica.

Ambos eran parte de un grupo de 33 leones recuperados de circos en Colombia y Perú que habían viajado al santuario natural de Emoya, una reserva privada de 5.000 hectáreas en la norteña provincia de Limpopo para iniciar una nueva vida.
Según los autoridades policiales que investigan el caso, a los leones los mataron probablemente para utilizar sus miembros en rituales.

Muchos curanderos tradicionales en zonas rurales de Sudáfrica utilizan las partes de distintos animales (como patas de león o cerebros de buitre) para preparar pociones supuestamente curativas o mágicas.

Jan Creamer, directora de Animal Defenders International (ADI, por sus siglas en inglés), la ONG encargada del traslado de las bestias en 2016, dijo estar devastada por lo ocurrido.
"José y Liso sufrieron una vida de abusos terribles, pero su nueva morada en África les había infundido una nueva vida".

Amigos inseparables
El camino hacia la libertad de los inseparables José y Liso comenzó en 2014, cuando ADI comenzó a implementar junto con las autoridades locales las leyes aprobadas en Perú y Colombia que prohíben el uso de animales en circos.

De los cientos de animales rescatados, las especies endémicas -entre las que había osos, monos y aves- fueron reubicadas en lugares cercanos, mientras que los leones fueron enviados a su hábitat natural, en lo que constituyó el mayor traslado de animales del mundo a Sudáfrica.
"Estos leones han vivido un infierno en la tierra y ahora están camino al paraíso", dijo en su momento Creamer.

Cuando rescataron a José -amigo inseparable de Liso-, descubrieron que tenía daño cerebral, probablemente por los golpes que le habían dado en la cabeza durante sus años en el circo.
Esto le impedía calcular las distancias y por esta razón le construyeron un recinto especial en Emoya.

Recompensa
Según ADI, que traslada animales rescatados a santuarios desde hace 21 años, esta es la primera vez que ellos registran un incidente semejante. No obstante, un hecho similar ocurrió en enero de este año en otra reserva de animales en Sudáfrica.
En esa ocasión, los cazadores rompieron las vallas del parque y decapitaron y cortaron las patas de tres leones macho.

ADI ofreció una recompensa para quienes aporten información sobre el caso de Emoya.

Agencias.

lunes, 5 de junio de 2017

WASHINGTON, PERRO DE CONDORITO HACE NOTICIA


TIPICO PERRUNO "CHILENSIS"
Blanco, con manchas negras en la cabeza. De tamaño pequeño, pero alargado. Cola chica y apariencia elegante. Se trata del terrier chileno, asociado a esa mascota que Condorito llamaba graciosamente Washington D.C. (o sea, de Coné), y que está a punto de convertirse en la única raza de perro originaria de nuestro país. Se le encuentra de Arica a Punta Arenas y prontamente será inscrito en Bélgica, en la Federación Cinológica Internacional, la mayor organización canina del mundo, para que sea reconocido mundialmente.

“Tenemos derecho a tener nuestra propia raza”, dice Isabel Vásquez, presidenta de Kennel Club de Chile, entidad encargada de promover y divulgar todo lo relacionado con la crianza de perros en nuestro país, quien asegura que “dentro de un mes viajaremos a Bélgica y entregaremos los antecedentes para que el terrier chileno sea oficialmente reconocido”.

Según Vásquez, “sólo hay 4.000 perros de esta raza registrados en nuestro país” y es por eso que, en su organización velan por el cuidado de estas mascotas y están en contra de la esterilización. “Nos preocupa la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas, porque obliga a los locales de compra y venta de mascotas y criaderos, a entregar los animales esterilizados. Esto será fatal para el terrier chileno, porque en un plazo de entre 6 y 8 años notaremos la baja de estos perros”, asegura Vásquez.

Los dueños de esta mascota, resaltan ciertas características, que según ellos, los hacen ser idóneos para el hogar. Patricio Muñoz, de Talca, destaca que “son valientes y se adaptan con facilidad a los entornos, ya sea un hogar con patio o un departamento”. Mientras que María Helena Garcés, de Copiapó, criadora desde hace 20 años de esta raza incipiente, los define como “la mejor raza de perros: son apegados al ser humano, cancheros y buenísimos con los niños”.

Fuente: LUN


miércoles, 31 de mayo de 2017

EXTRAÑO PEZ "ALIENÍGENA" SIN ROSTRO REAPARECE EN EL ABISMO MARINO TRAS MÁS DE 100 AÑOS DE MISTERIO



Extraño pez
Por: Christian Monzón 
"Fue toda una experiencia vivirlo. Encontramos miles de especímenes y diría que al menos un tercio de ellos nunca habían sido vistos antes", señaló el jefe de la exploración.

Un extraño pez sin rostro sorprendió a un grupo de científicos australianos en el marco de una exploración realizada en el océano Pacífico llamada Sampling the Abyss Expedition.

El jefe de los expertos, Tim O’Hara, relató que en la expedición “hemos encontrado desde estrellas de mar hasta peces sin cara que parecen alienígenas. Todo allí en las profundidades viven sin luz y con temperaturas heladas. No tienen ojos porque usan su olfato para atrapar a sus presas”.

Y justamente la criatura sin rostro fue la estrella de la exploración, en la que participó la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth y cuyo propósito era observar la biodiversidad en los abismos marinos de Australia.

“Fue toda una experiencia vivirlo. Encontramos miles de especímenes y diría que al menos un tercio de ellos nunca habían sido vistos antes”, señaló O’Hara, quien de paso agregó que “todavía mantenemos nuestros ojos abiertos, quién sabe qué hay allí abajo”. AFP




lunes, 22 de mayo de 2017

CAZADOR PROFESIONAL SUDAFRICANO MUERE APLASTADO POR UN ELEFANTE



LES HABÍA DISPARADO A UNAS CRÍAS:
Antes de caer sobre él, el animal lo envolvió con la trompa y lo levantó en el aire. Theunis Botha era amigo de otro cazador, cuyos restos fueron encontrados en el estómago de dos cocodrilos en abril pasado.

JOHANNESBURGO.- Un cazador profesional sudafricano murió durante una cacería en Zimbabue aplastado por un elefante, informaron hoy medios de Johannesburgo.

El suceso se produjo el pasado viernes después de que el grupo con el que se encontraba la víctima se topara con una hembra de elefante y sus crías.

Theunis Botha, de 51 años, había disparado a tres de las crías que embestían contra ellos cuando un cuarto animal lo envolvió con la trompa y lo levantó en el aire.

Un integrante de la expedición intervino para salvar a su compañero abriendo fuego contra ese elefante, que cayó encima de Botha provocándole la muerte.

Empresario de caza deportiva murió devorado por dos cocodrilos en Zimbabue 80 Natural de Tzaneen, en el norte de Sudáfrica, Botha era propietario de la empresa Game Hounds Safaris, especializada en cacerías con perros de leopardos y leones.

Según la página web de la empresa, Botha fue pionero en Sudáfrica de la caza de montería, una modalidad originada en la Baja Edad Media en Europa en la que los cazadores son guiados por perros hasta sus presas.

Botha era amigo del también cazador profesional Scott van Zyl, cuyos restos mortales fueron encontrados en el estómago de dos cocodrilos que lo habían devorado durante una cacería en Zimbabue.  
Fuente: Emol


 


sábado, 20 de mayo de 2017

LA REBELIÓN DE LAS ÁGUILAS EN ALASKA

 EL SÍMBOLO DE ESTADOS UNIDOS
 El héroe alado presente en el dinero o en el escudo de la CIA, se ha convertido en una macabra pesadilla hitchcockniana para los habitantes de un pueblo de Alaska.
DUTCH HARBOR es un pueblo situado a orillas del mar de Bering, en una pequeña isla del archipiélago de las Aleutianas, en Alaska, a 1.900 kilómetros de Anchorage. Es el puerto pesquero más productivo de Estados Unidos. Cada invierno, pasa de tener una población diminuta a acoger a miles de personas que van a trabajar en las plantas procesadoras de pescado, las embarcaciones cangrejeras o los grandes barcos arrastreros dedicados a la pesca del bacalao y el abadejo. Pero esos no son los únicos que prueban suerte en el pueblo.

La gente local las llama “las palomas de Dutch Harbor”. Los demás las llamamos águilas calvas. Junto a esta comunidad de poco más de 4.700 residentes permanentes viven entre 500 y 800 águilas. Observan con mirada crítica desde los postes de la luz, miran fijamente a través de las ventanas de las casas, comen zorros y gaviotas, se posan en los árboles próximos al instituto de enseñanza secundaria y se sitúan en los bordes de los tejados como veletas vivientes. En los muelles se abalanzan sobre cada barco que llega al puerto, como una escena de película de Hitchcock, para disputarse los trozos de cebo, quitarse el sitio unas a otras, amontonarse sobre los contenedores llenos de cangrejos y graznar sus opiniones.

Estamos acostumbrados a ver el ave nacional de Estados Unidos como el gran héroe en los documentales de naturaleza, pescando salmón en ríos inmaculados, en el reverso de los billetes de dólar y en todos los sellos de los organismos federales, desde la CIA y la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) hasta el gabinete del presidente. Pero en Dutch Harbor, y especialmente en invierno, cuando les cuesta más pescar, se pone de manifiesto lo que esas águilas son en realidad: unas aves carroñeras, peleonas y casi imbatibles.

Cuando uno vive tan cerca de ese importante símbolo federal, cuando lo ve a diario, es más difícil considerarlo majestuoso. Los incidentes con águilas calvas aparecen documentados por la policía local tanto como las llamadas sobre pescadores borrachos que han perdido el conocimiento en una cama que no es la suya o se han largado con la carretilla elevadora de otro.

En mi primera mañana en Dutch fui a KUCB, la emisora local de radio y televisión, para pedir a la gente que me contara anécdotas relacionadas con las águilas. Antes de dejar el micrófono, ya estaban llamándome y enviándome mensajes. Un hombre se fue directamente a la emisora en su quitanieves y llegó antes de que yo hubiera salido del aparcamiento. Todo el mundo tiene alguna anécdota de águilas; normalmente, más de una.

Ethan Iszler, de 16 años, iba andando al instituto, comiéndose un trozo de pizza de pepperoni, cuando de pronto apareció un águila y se lo quitó de la mano. Otras personas cuentan que unas águilas han tratado de llevarse a sus perros cuando los pasean o quitarles la compra en el aparcamiento del supermercado local.

Andres Ayure, teniente del cuerpo de guardacostas, vive en Dutch desde hace poco más de un año. El tercer día que estaba en Alaska decidió subir al monte ­Ballyhoo, una montaña enorme y bellísima a las afueras del pueblo. Cuando bajaba, un águila joven decidió que no le gustaba su aspecto, con su sudadera de capucha de American Eagle, y se lanzó sobre él más de 10 veces, un susto de muerte. “Pensé: ‘Es mi tercer día en Alaska. No quería venir aquí y ahora voy a morir por culpa de un águila. Esto es una mierda”.

Ayure escapó por los pelos. Cuando se palpó el bolsillo frontal de la sudadera comprobó que había perdido el teléfono y las llaves al agacharse para huir de las garras del ave. Alzó la mirada hacia la montaña y justo en ese momento vio que el águila se llevaba el móvil.

Durante la época de cría, en la que las águilas protegen a sus polluelos, acercarse a ellas puede ser peligroso. En la oficina de correos, donde una pareja con instinto defensivo ha construido un nido sobre el aparcamiento, es tan arriesgado que han puesto señales que muestran un águila lanzándose en picado, con las garras preparadas para atacar, y a un cliente que agita las manos con terror. Debajo figura la advertencia en grandes letras rojas: “Peligro, águilas en periodo de cría”. La gente deja a mano cascos y palos para poder defenderse en el camino del coche a la oficina.
Las águilas calvas que pueblan Dutch Harbor y aterrorizan a sus vecinos se abalanzan sobre cada embarcación que llega a puerto, donde se disputan los cebos y la pesca de la jornada. Corey Arnold

Beatriz Dietrick es enfermera en el Centro de Salud y Servicios Familiares de Iliuliuk, la única profesional sanitaria que trabaja de forma permanente en Dutch Harbor. La mayoría de las lesiones traumáticas que atiende son heridas causadas por la pesca o la planta procesadora: macabras ampu­taciones de dedos o pechos aplastados por un contenedor de metal lleno de cangrejos colgado de un gancho. “Pero lo más terrible son las heridas por ataques de águilas”, dice. “Las víctimas llegan con la cabeza completamente ensangrentada. Como si las hubieran golpeado con un bate”. La gente llega cubierta de tierra o barro y con la ropa desgarrada, porque el águila tiene tanta fuerza que puede derribar a una persona. Una mujer que fue atacada en la oficina de correos fue a la clínica a que la atendieran, pero antes de entrar en el edificio sufrió otro ataque.

Las águilas se convirtieron en el símbolo federal de Estados Unidos en 1782, un año antes de que terminase la guerra de la Independencia, cuando EE UU todavía luchaba contra Inglaterra y en el Medio Oeste se producían enormes matanzas de indios americanos. Ben Franklin se arrepintió de la decisión de poner su imagen en el sello nacional, porque pensaba que las águilas tenían “malas cualidades morales”. En una carta a su hija dijo que le habría gustado más el pavo, pese a que reconocía que eran “vanidosos y un poco tontos”.

Durante un tiempo, las águilas se multiplicaron, pero a medida que crecía la población del país, el número de aves disminuyó, al principio porque las cazaban con trampas, escopeta o veneno, y después por la pérdida de su hábitat y por el pesticida DDT, que dañaba sus huevos. En 1940 se las declaró especie protegida federalmente. Entre finales de los setenta y mediados de los noventa del siglo pasado, la población volvió a aumentar, y en 2007 las sacaron de la lista de especies en peligro, aunque todavía sigue siendo ilegal cazarlas, hacerles daño o incluso “alterarlas y molestarlas” sin permiso expreso del Ministerio del Interior.

Cuando empecé a hacer preguntas sobre las águilas en Dutch Harbor, casi todos se apresuraban a preguntarme a mí si había estado ya en el vertedero. Para los que trabajan en este lugar y, sobre todo, para los que lo gestionan, las águilas están verdaderamente presentes. William B. J. Cross es el director y tiene que vérselas con las aves todos los días y a todas horas. “Al principio me gustaban”, me dice. Pero “son un poco molestas”. “Insoportables, la verdad”, añade. “No podemos hacer gran cosa porque están protegidas. A veces esparcimos un poco de agua alrededor. Tenemos pistolas de láser, no para dirigirlo contra ellas, sino para crear destellos en el edificio. Hemos intentado poner pinchos antipájaros, pero las águilas los doblan sin inmutarse”.

Las aves se cuelan hasta las vigas del edificio en el que se compacta la basura y, una vez allí, desgarran cosas –huesos, cadáveres u otros objetos– y las arrojan al suelo o sobre cualquiera que esté allí. También defecan sobre las cabezas de la gente, en el suelo, las paredes, las escaleras y las barandillas, dejando una espesa capa de salpicaduras blancas muy del estilo de Jackson Pollock y que huele casi tan mal como los desperdicios. En el exterior intentan desgarrar y romper los montones compactos de basura.

Todo esto hace que me pregunte si es posible mantener el respeto por los símbolos nacionales después de conocerlos de cerca. Acudo a Andres Ayure, el teniente del servicio de guardacostas al que un águila le robó el teléfono y estuvo a punto de arrancarle el cuero cabelludo, y le pregunto si, en su opinión, el águila merece seguir siendo nuestra ave nacional: “Comprendo por qué es el símbolo. Mucha gente no conoce su otra ­faceta. Y más vale así. En serio, incluso mientras el águila me estaba atacando, era fácil ver su magnificencia. Aunque tuviera que maldecirla”.

Fuente: El País
Fotos: Corey Arnold

NOTA: 
Las águilas se convirtieron en el símbolo de EE UU en 1782 y, aunque hoy no es una especie en peligro, es ilegal cazarlas