viernes, 3 de mayo de 2013

1959: NORMAS PARA CAZAR EL YETI

MEMORANDUM

Ernest H. Fisk, consejero de la Embajada de Estados Unidos en Katmandú (Nepal), mandó el 30 noviembre de 1959 un memorando al Departamento de Estado con las normas a seguir por aquellos aventureros que viajaran a Nepal a la caza del abominable hombre de las nieves. Titulado Reglamento para expediciones de montañismo a Nepal relacionadas con el yeti, el documento, que está depositado en los Archivos Nacionales de EE UU, dice:

“Hay en la actualidad tres reglas aplicables a expediciones que busquen al yeti en Nepal. Estas normas deben sumarse a las quince cláusulas en Expediciones de montaña y científicas en Nepal.

Las tres normas son:

1. Deberá pagarse una regalía de 5.000 rupias indias al Gobierno de Su Majestad de Nepal por permitir montar una expedición de búsqueda del yeti.

2. En caso de que el yeti sea localizado, puede ser fotografiado o capturado vivo, pero no puede ser asesinado o disparado excepto en caso de emergencia en defensa propia. Todas las fotos tomadas del animal, o la criatura si es capturada viva o muerta, deben entregarse lo antes posible al Gobierno de Nepal.

3. Las noticias o informes que arrojen luz sobre la existencia real de la criatura deben facilitarse al Gobierno de Nepal tan pronto como sea posible y no deben darse en ningún caso a la prensa o a reporteros para que los hagan públicos sin permiso del Gobierno de Nepal.”

Los años 50 del siglo pasado fueron la era dorada de la caza del yeti, después de que Edmund Hillary y Tenzing Norgay dijeron haber visto extrañas huellas en la nieve durante su ascensión al Everest en mayo de 1953. Las expediciones más famosas las montó el magnate estadounidense Tom Slick, quien en 1959 llegó a la conclusión de que la mejor prueba de la existencia de la criatura era una mano, presuntamente del yeti, que guardaban los monjes del monasterio de Pangboche. Ante la negativa de los clérigos a facilititarle la reliquia, su hombre de confianza, Peter Byrne, cambió el pulgar y la falange proximal del índice por huesos humanos y los trasladó hasta India, donde se enfrentó al problema de cómo sacarlos del país.

Por casualidad, James Stewart y su esposa, Gloria McLein, estaban en aquel momento en Calcuta. Como el actor era íntimo amigo del copatrocinador de la expedición de Slick, el empresario del petróleo Kirk Johnson, Byrne le pidió que ocultara los restos entre el equipaje de su mujer, con la seguridad de que en la frontera no incomodarían a una estrella de Hollywood. Acertó, y los huesos llegaron a Londres en el equipaje de la esposa de Stewart. Extraviados durante décadas en un museo londinense y tras varios exámenes no concluyentes de algunos fragmentos, un análisis de ADN hecho por científicos del Zoo de Edimburgo determinó en 2011 que los restos de la mano de Pangoche son humanos.

(FUENTE: blog.elcorreo.com)





lunes, 29 de abril de 2013

PUDÚ RESCATADO EN ANGOL



MADRE E HIJOS RESCATARON BELLO PUDÚ

En predio de Pedro Fonseca, ubicado en la ruta 180, en Angol.
Ejemplares de este siervo, que es el más pequeño del mundo, están bajando a las planicies porque su hábitat de bosque nativo está afectado. Es una especie protegida porque se le considera en estado vulnerable.

Un noble rescate de un Pudú, el ciervo más pequeño del mundo, realizó la vecina Patricia Godoy y sus dos hijos, evitando que el animalito fuera atacado por perros y que se ahogara en un canal.

Sólo este año el SAG ha retirado 4 de estos Pudú, dos en Angol, un en Collipulli y otro en Capitán Pastene, los que bajan desde las zonas cordilleranas a las planicies porque su hábitat del bosque nativo se ve muy afectado o reducido.

sábado, 27 de abril de 2013

LA ELFICOLOGIA

UN MUNDO MAGICO

La elficológia-  disciplina que se ocupa del análisis de los supuestos habitantes mágicos de los bosques y los caminos cada día tiene más  interesados. Las leyendas y narraciones  de elfos, gnomos, hadas y otros seres pequeños son analizados  por esta escuela y ya tiene lugar en programas importantes de radio. Precisamente, el programa de Javier Belmar “Otros Mundos” en Murcia dio un importante espacio tratando este tema junto con el investigador Javier Resines.

La Elficología es un neologismo creado por Pierre Dubois en 1967 para describir el estudio de la "gente menuda", es decir, los espíritus de la naturaleza tales como los elfos, gnomos, hadas, trolls, duendes, etc. y por lo general las criaturas de los folclores y mitologías de todo el mundo. El término de elficología surgió medio en broma en una entrevista a Pierre Dubois, en la que cansado de responder que era investigador en gnomos y seres similares invento el término de elficólogo.
Pierre Dubois a parte de elficólogo, también es enciclopedista, guionista de películas y cómics, profesor e ilustrador. Es un experto en estos temas y sus obras más importantes son las enciclopedias sobre los duendes, elfos y hadas las cuales son producto de un trabajo de investigación de más de veinte años en las que recogieron testimonios locales y visitó bibliotecas de todo el mundo para documentarse.
Nuestro país tiene un amplio campo de recopilación de casos sobre narraciones de personas que dicen haberse encontrados con seres mágicos en zonas boscosas e inhóspitas. La cultura mapuche las tiene a estos seres totalmente catalogadas y asimilados en su quehacer diario, y la zona de la isla de Chiloé es una consecuencia de las figuras mágicas que trajeron los españoles y que se quedaron en la isla adquiriendo características propias.

martes, 16 de abril de 2013

SOBRE PUMAS CRIOLLOS


INFOGRAFÍA: PUMAS: LA INTERACCIÓN DE LA FAUNA SILVESTRE Y LA GANADERÍA REGIONAL



Las constantes denuncias de crianceros de ataques de pumas a rebaños caprinos, en zonas aledañas a áreas de pastoreo y majadas, han generado interrogantes sobre la presencia de estos felinos y cómo actuar frente a ellos.


ARTÍCULO | 16 ABRIL 2013 - 12:53PM | POR JAVIER ROJAS DÍAZ

"El Día" de La Serena

domingo, 7 de abril de 2013

CIENTÍFICOS Y RATAS


CIENTÍFICOS CONTROLAN MOVIMIENTOS DE UN ANIMAL CON LA MENTE HUMANA



Hombre pudo mover cola de una rata sólo con su pensamiento. Es primera vez que se conectan cerebros de dos especies distintas.

Lo que para muchos era posible sólo en películas de ciencia ficción, hoy ya es una realidad. Científicos de la U. de Harvard lograron que la mente de un humano se conectara con la de un ratón anestesiado y pudiera mover la cola del animal. Una especie de telepatía a través de cables que permitió que el hombre controlara el sistema nervioso del ratón.

Este podría ser el primer caso documentado de tecnología que conecta los cerebros de dos especies distintas. Un avance tecnológico que podría permitir, en el futuro, controlar a distancia los movimientos de especies diferentes e incluso entre humanos: el próximo paso de este equipo.

Hasta ahora se había logrado conectar el cerebro de dos ratas a distancia y la mente humana con computadoras o brazos robóticos.

Telepatía

Para realizar el experimento, Seung-Schik Yoo, del Harvard Medical School en Boston (EE.UU.) y su equipo anestesiaron a una rata y la conectaron a un dispositivo de ultrasonido no invasivo: una especie de casco sobre el cráneo del animal apuntando las ondas directamente hacia la zona del cerebro responsable del movimiento.

En otra zona de la sala pusieron un casco de electroencefalografía a un hombre voluntario, un equipo que le permitía recibir y emitir señales. Ambos, hombre y ratón, fueron conectados a computadores que interpretaban las señales eléctricas del cerebro.

Los investigadores entrenaron al voluntario por algunos minutos para imaginar que movía la cola del animal con la mente. Luego, cada vez que lo pensaba, hacía una señal con la mano para que los investigadores activaran el equipo conectado al ratón: así las ondas viajaban hasta la zona del cerebro relacionada con el movimiento del animal y se lograba el milagro: el ratón anestesiado movía su cola.

El trabajo publicado en la revista Plos One dice que no está claro si el experimento funcionará con animales no anestesiados, por lo que ahora buscarán saber si en animales conscientes prevalecerá la voluntad de la mente humana.

Fuente: La Tercera

lunes, 1 de abril de 2013

ACCIONES DE "ANIMALISTAS" EN VALPARAISO

Según el representante Mauricio Serrano de "Animal Libre" sus acciones son para causar impacto entre la población y hacerles ver que los animales sufren y tienen derecho a la vida. En estas acciones contra  grandes supermercados y comerciantes del sector centro de Valparaiso no se salvaron pescaderías ni carnicerías.

Hemos recogido algunas impresiones y consultados a comerciantes y transeúntes que se encontraron en esta reclamación sorpresa de estos "animalistas" en pleno centro de Valparaiso. He aquí algunas declaraciones:

"Creo sinceramente que estas acciones son el reflejo de la sociedad que vivimos, llena de exageraciones, provocaciones y con mal gusto añadido" Julio Pérez comerciante calle Bellavista.

"Comiendo verduritas, raíces, y tallos de árboles están estos señores supongo... y también todo eso  es una forma de vida  ¿o no?"  Claudia Sarmiento, estudiante universitaria

"Estamos infectados de perros vagos por culpa de la imbecilidad de los humanos, pero eso no significa que los matemos, hay que buscar consenso en las actitudes de las personas y no provocar adversidad como estas acciones contra lo que el Creador ha puesto para nuestra subsistencia"
Pedro Iñiguez. maestro de escuela

"Soy vegetariana, pero me parece esto una exageración de estas personas" Luz Cáceres, dueña de casa

"Yo no como carne, pero es una decisión personal, no trato de imponerla a nadie" Anónimo

"Una idiotez más que tenemos que soportar los porteños"  Jaime Carrasco, pastor protestante

"No cambiaran las formas de vida de la humanidad que siempre han sobrevivido comiendo lo que se mueve sea lo que sea, somos animales también o sino vean los niños estos como se comportan igual que a los que dicen proteger ...." Pedro Almendariz, jubilado

"Uffffffff ... tarados hay en todas partes. Yo me comería un asado de inmediato"  Julio Pinto, cesante


Falta su pronunciamiento. Queda aquí para reflexionar.